Los alumnos de Diseño de la Universidad del Mar me invitaron a dar una charla en el espíritu TEDx. Adjunta la presentación “Ecosistema digital” cuyo contenido despliego en post anterior “Ecosistemas de información y la teoría de la evolución de los contenidos“.
A los que me siguen en Twitter tal vez leyeron el pasado domingo mis quejas con las ediciones centrales de los canales de TV chilenos. Dichos medios no hallaron nada más importante y valioso que salir al aire como primera “noticia” con un enlace a los peajes de las carreteras, para hablar las mismas obviedades a las que nos tienen acostumbrados hace años. Es tan ridículo el enlace “en vivo” que podría haber sido del 2007 y nadie se habría dado cuenta, porque de noticia, nada. (Noticia… nuevo, me entienden?)
Para mi, ver TV, leer medios, intentar informarme tiene que ver con obtener antecedentes neutros para hacer mi opinión fundada. Espero que los medios de comunicación me den las señales, los análisis sin sesgo, la información transparente para tener opinión. Mi opinión.
Eso es lo que espero, y eso es lo que hacen los grandes medios, que a diario admiramos y muchos de nosotros leemos. En Chile, a parte de “El Mostrador“, algunos aciertos de “La Tercera“, el programa de Chilevisión “Tolerancia Cero” más el Centro de Información e Investigación Periodística, Ciper no hay más en quien confiar ni mucho menos leer, escuchar o ver (olvidaba la radio BíoBío como buen ejemplo).
Desde mi humilde visión como consumidor de información, la calidad de los medios de comunicación chilenos es pobrísima. Llenos de lugares comunes, preocupados de si el “conejito” les trajo los “huevitos” a los niños chilenos o de si el poto de equis modelo es de plástico o real. Ni hablar de política, ya que rápidamente se colocan donde los dueños de los medios dicen, cero independencia editorial.
La TV es una pachanga periódica y reiterada de matinales de vergüenza a los que les instalan un periodista de prestigio, para que se vean como no se verán nunca, como algo serio y responsable. Los noticiarios hablan 30 minutos -de 60- de fútbol, como si fuese lo único que deseamos ver. No existe la esgrima, ni el ajedrés o el atletismo.
La radio, en FM es una suerte de transmisión de cuñas publicitarias eternas con una o dos canciones entre medio.
La web, llena de banners molestos, sin respeto por normas mínimas de usabilidad y desde el punto de vista periodístico cero aporte. Se pautean con la TV, cuando debiera ser al revés.
No seré yo quien decida qué es malo o bueno, sólo expreso mi frustración de ver un periodismo banal, falto de independencia, siútico, manipulador y muchas veces abiertamente mentiroso.
Hay muestras de valentía, independencia y sobriedad. Varias, pero hay una que enseña cómo se usan los medios sociales, esos gratuitos, al servicio de cualquiera, descentralizado, usable, pero sobre todo social. WikiLeaks es el periodismo de internet, ese que no olvida que su deber es informar, ser neutros y que su misión es entregar argumentos para formarnos una opinión. Es de ese periodismo, que asume que la realidad es un bien común y que hacemos entre todos.

Sí, un grupo iraní hackeó ayer 18 de diciembre Twitter. Esta es la imagen que dejaron por un buen rato los cyber terroristas.
Que buena advertencia sobre cómo las batallas están digitalizadas hace rato.
En Chile estamos en período de elecciones y una de las cosas que más extraño en las “propuestas” (si se pudiese hablar de ellas) es la ausencia de ideas para las políticas digitales, ley de propiedad, defensa y cyber-terrorismo. Como escribiera hace un tiempo, es vital discutir, analizar y crear debate en torno a la cyber defensa de la soberanía. Chile debe dejar de ser un país digital con gobiernos análogos.
A la luz de cómo se han llevado las campañas presidenciales en los medios digitales siento que tenemos nulas alternativas de que el próximo Presidente de Chile avance a la ley de Moore.

Phillips y el banco holandés ABN Amro están desarrollando conceptos para productos que permitan medir y visualizar la emociones de los vendedores e inversionistas que trabajan en línea.
Las investigaciones demuestran que los inversores se mueven en un ámbito racional pero altamente influenciado por sus emociones sobre todo el miedo y la codicia. Este cruce de información llevó a pensar en un dispositivo que avise cuando es tiempo de parar, tomarse un breve descanso y volver al trabajo.
Es el resultado de un proyecto de exploración entre el banco AMN Amro y la Incubadora de Diseño de Phillips y demuestra que cuando dos empresas se unen para explorar nuevas soluciones crean un ambiente de trabajo colaborativo que estimula la innovación.
“The Rationalizer ” es el nombre del sistema que cuenta con dos componentes: el EmoBracelet y el EmoBowl. El brazalete mide los grados de exitación a través de un sensor a la piel. Cuanto más sea el nivel de exitación más intenso el patrón dinámico de luces, el número de elementos aumenta, aumenta la velocidad y los cambios de color desde un amarillo suave, a través de naranja, a un rojo profundo.