Es curioso lo que nos pasa con Murke, digno de un post y un estudio más profundo.
Hicimos Murke porque detectamos que los retails y en general las empresas demorarían una eterenidad (aún no lo hacen) en entender que para posicionar los productos que venden deben darles vida digital, hacerlos encontrables por los buscadores y que, al modo de fichas lo que se publica es la base para que los consumidores coloquen los adjetivos a través de sus comentarios. Eso es Murke, un espacio para que otros opinen, comenten y propongan.
Lo que me llama la atención es que, producto de la crisis en junio del 2009 dejamos de generar contenidos, o sea no publicamos hace más de un año nuevos post.
Sin embargo las visitas lejos de caer y hacer desaparecer a Murke, se han incrementado notoriamente incluso más que cuando generabamos contenido.
Quiénes mantienen estas curiosas cifras? Los lectores y sus comentarios.
Los post de Murke tienen buen SEO y están tan bien escritos que siguen, después de un año y medio posicionando en los primeros lugares a los productos y servicios que allí se alojan. Eso hace posible que si alguien en Chile, busca en Google “benicia” (un producto para reducir peso) está en primer lugar el famoso y tal vez el más comentado post chileno en el blog de Murke, TuVidaSana, “Benicia, producto natural a base de papa que ayuda a bajar de peso” con 1.594 comentarios a la fecha.
El post de Benicia tiene 166.745 vistas desde octubre del 2008 y 00:04:12 minutos de lectoría promedio. O sea los consumidores no sólo leen el post original si no que le destinan gran parte de esos minutos a leer los comentarios o escribir uno. El 07 de septiembre, casi dos años después de publicado tuvo 2.190 visitas.
Otro ejemplo de cómo una comunidad se mantiene sólo a través de los contenidos generados por sus usuarios es el post de “Tecnoblog, “Packs unidos de Claro“. Publicado el 02 de abril del 2008 posee la no despreciable suma de 65.272 pagesview con 203 comentarios. Qué tiene de especial?
La mayor cantidad de visitas están entre el 09 de febrero del 2009 (10 meses después) con 209 pageviews y el 27 de septiembre del 2010 con 174.
Si buscas en Google “packs Claro” el post aparece en cuarto lugar, después de 2 años y medio de publicado.
Cómo un contenido se mantiene tan actuál en los buscadores? Gracias a los comentarios de los consumidores. El último es del 02 de septiembre de este año.
No es menor destacar que el 83% del tráfico de Murke proviene de los motores de busqueda y el 11,69% de otros sitios que referencian el contenido.
Esto sólo refleja que los contenidos cuando son encontrables cobran vida. Un contenido antes de ser encontrado es casi muerto ya que al ser visitado los usuarios pueden darle el resto de vida que requieren, los comentarios.
La mezcla de encontrabilidad, consumo y comentario es lo que hace a un contenido un ser vivo. Los demás sólo existen para los que los publican.
Por eso no creo en el supuesto fenómeno de “Las Ultimas Noticias“, el anti-contenido digital. Les resulta esa lectoría sólo por el tipo de contenido de farándula y chabacanería. El sensasionalismo vende de cualquier manera y hasta puede ser exitoso encriptado en Flash. Sáquenle las mujeres en mini-falda o las tragedias de los futbolistas de turno y se acaba, no hay lectoría. Si no tengo la razón, porque lo que es bueno para LUN no lo es para El Mercurio o Emol?
Los usuarios nos hablan de varias maneras, a través de los comentarios formales en el mismo post, en las Redes Sociales y en silencio, a través de las estadísticas. Nosotros en AyerViernes leemos cada uno de los comentarios que dejan los Clientes en Murke. Porque no hay mejor insight que el escrito por los usuarios.
En eso estabamos cuando nos dimos cuenta que habían muchos post (especialmente de alimentos) cuyos comentarios mutaban a una compra y venta de artículos relacionados. Era un market-place real que se producía en nuestras narices y había que hacer algo solvente a las necesidades de esos lectores.
Hicimos los “Avisos Murke” donde se han publicado, gratis más de 700. Es humilde la cifra de negocios, pero relevante para nuestro espíritu de investigación y desarrollo: los usuarios lo entendieron, dejaron de publicar sus avisos en los comentarios de los post y empezaron a usar la herramienta.
No sabemos cuántos ni qué ha significado para ellos, lo que sí sabemos que como medio, atento a lo que los usuarios hacen y dicen en nuestros blogs, pudimos adaptarnos a sus requerimientos.
Hay mucha estadística que analizar pero mi instinto digital me dice que estamos ante una especial situación donde se pueden recoger muchas enseñanzas:
Finalmemte Murke me ha permito afianzar mi tesis que los contenidos son seres vivos que mutan, gracias a cómo se consumen para transformarse en otros seres biológicos gracias a su conciencia de vida, por eso son capaces de reconocerse en ecosistemas como Google que los acoge y alimenta en una interrelación infinita.
El Mostrador es uno de los pocos esfuerzos genuinamente digitales que existen en Chile. Su fundación viene desde los lejanos tiempos de la web 1.0, nació en momentos en que el NYT y El País cobraban por sus contenidos. La novedad era mucha: un diario grátis que no pertenecía a una de las “siete familias” que todo lo controlan en Chile. Un diario con cierta independencia.

El Mostrador fue un emprendimiento que aplaudimos y defendimos, uno que empezó a pautear a los demás medios, era la punta del iceberg de los efectos de lo digital: contenido accesible y a veces bien independiente (al menos de Edwards y sus huaso-boys).
El modelo de negocio de ese entonces era la publicidad y no se sostuvo. Eran tiempos en que los otros medios tradicionales con diarios de papel, regalaban los banners en sus sitios como premio por la compra de avisaje en papel. Tiempos duros donde la gente de El Mostrador se ganó enemigos, como el mismísimo Agustín Edwards.
Después fueron a un modelo mixto de acceso a contenidos pagados. Una parte, creo que la home, era gratuita el resto pagado. Recuerdo que traté de pagarles, pero los sistemas eran tan básicos, en un país sin pagos en línea ni aceptación de tarjetas, que mi entusiasmo y el de varios se fue extinguiendo con el tiempo, hasta dejar de leerlo. Eso lo deben saber bien ellos si revisan sus estadísticas y aprecian cómo descendieron las visitas.
Hace unos meses revivieron, asumieron otra vez el modelo gratuito, lo re-diseñaron, contrataron gente muy capaz, 100% digital y salieron, otra vez a tratar de recuperar sus audiencias. Al menos conmigo lo lograron, tengo buenos amigos que trabajan ahí y en cada detalle se ven sus manos expertas, atentas y ansiosas de comunicación digital.
Por qué escribo sobre El Mostrador, porque estamos acostumbrados a sólo criticar lo malo a poner énfasis en lo que no se hace y no destacar lo que sí se hace y que para muchos es invisible.
Claramente han aumentado la audiencia y se ha vuelto a hablar de El Mostrador y usar como medio de lectura noticiosa, al menos en mi entorno.

Fuente: http://www.alexa.com/siteinfo/elmostrador.cl#trafficstats
El re-diseño rescató la esencia de lo que debe ser un diario digital, se lee claro, bien en varias plataformas (OSX, Windows y Linux) y todos los navegadores. En general se nota una preocupación por la usabilidad y la lecturabilidad de los contenidos. Aunque hay un abuso en el uso de las familias tipográficas o en el obcecado uso de banners (por favor lean los estudios!), sin duda los esfuerzos que hacen Miguel Paz, Ignacio Stark y todo el equipo de este diario se notan.

Sección de Home de El Mostrador
Su interfaz es limpia, sencilla y sin efectismos, cosa que se agradece.
Los problemas están en Arquitectura de la Información que deben solucionar en breve ya que es claro que no está pensado cómo crece el medio con nuevos contenidos e interacciones como el widget de Twitter para el terremoto de Haití. A su vez el etiquetado es complejo de entender y linguísticamente le falta definición.
En particular el Diseño de wireframe se pierde con el crecimiento de información, y en general es lo que pasa siempre cuando no está trabajado en profundidad la idea que un sitio web y en particular el de un diario electrónico es un ser vivo al que hay que diseñarle el futuro inmediato.
Hay algunas señales equívocas como el uso del menú y la barra de abajo “Claves”, al comienzo pensé que eran los sub-menúés.

Menú El Mostrador
En materia noticiosa, se aprecia una preocupación por el diseño editorial de usar distintas fuentes y en particular el uso de las “columnas” de opinión donde se explayan expertos, académicos y destacados de lo que se habla en la sección ayudan a lo que busco en un medio, construir mi opinión sobre lo que leo.
No entiendo bien cuál es el nuevo modelo de negocios, pero si aprecio que permitan identificarme. Por qué es bueno identificarse? Tengo el sueño que los medios adapten los contenidos a tal punto que cuando vuelva abrir El Mostrador, sólo muestre lo que realmente me interesa. Tal vez por ahi, pagar (discretamente) sí es una opción. Sin embargo, en éste momento sería bueno declarar para qué desean que me identifique.
La apertura real a los blogs es otro de los aportes y algunos chiches como el uso intensivo de Twitter y en particular lo atentos que están a dar la noticia para ojalá, hacer como antes y volver a pautear a los otros medios.
En general, el revival de El Mostrador es una brisa fresca en la web chilena que no ha pasado desapercibida, no por lo malo -cosa a la que los medios tradicionales nos tienen acostumbrados- si no, justamente por la calidad del trabajo y en particular por el aporte como medio independiente 100% digital.
En un país donde el poder político, económico y de medios está en sólo en un área del pensamiento, es sano que, medios como El Mostrador ejerzan su influencia que no sólo se logra con buenos periodistas, la Experiencia del Usuario es vital y en éste momento, la que me entregan es muy buena.
Un artículo publicado ayer en Techcrunch sin duda deberá tener efectos en la escena nacional por lo leído que es éste blog, pero sobre todo por los que lo leen. Emprendedores digitales de todo el planeta en busca de financiamiento, buen ambiente para crear nuestras empresas y nuevos servicios.
Lo que más me puso contento es que el autor destaque mi ciudad -Viña del Mar- como el paraíso donde venirse a programar y emprender tal y como sueñan miles con California. Las loas a la calidad de vida que tenemos acá, los profesionales, las cercanía de las viñas, el mar y clima me dan orgullo, porque así es, gozamos de una ciudad exquisita para trabajar y crear los nuevos servicios de la web.
Por eso mi AyerViernes estuvo siempre acá y no nos moveremos jamás. Nos gusta el mar, el aire marino, la ciudad sencilla, de gente amable y simple. Nos gusta recibir esa influencia cada vez que hacemos los proyectos para clientes de cualquier parte del planeta. Nos gusta ir almorzar a la casa, dormir una siesta de 20 minutos, ver a nuestras familias, caminar a la pega y sobre todo, nos gusta que los tremendos profesionales que trabajan acá, no se vayan a Santiago y sean lo más felices que puedan re-inventando desde sus oficios. Lo hacemos no sin una alta cuota de sacrificios que siempre se ven compensados.
Ni hablar de los estímulos que reciben los extranjeros de parte del Estado chileno para que se instalen en Chile. Esto igual me dio un poco de lata porque tantas lucas para los extranjeros y cuando los chilenos queremos dinero para hacer lo mismo nos llenan de burocracia y desesperanza, pero me gustó leer a mi ciudad y sus atributos innegables en un blog tan influyente.
Vine a Zurich aprovechando mi viaje a Bonn. Tener a 6 horas de tren, a los amigos de Panoramio y la sede de Google desde donde se decide Google Maps apetece a cualquiera (digital).
Cómo se conecta Zurich con Google? No es sólo porque sus oficinas europeas están acá. Eso creo.

Hoy estuve en el Museo Nacional Suizo y cual fue mi impresión cuando entro a la primera sala del impecable y completo Museo y me encuentro ni más ni menos que con originales de las “95 Tesis” que Martín Lutero clavara en el palacio de Wittenberg en 1517 y que diera inicio a la Reforma, tal vez el cambio más importante de nuestra historia dC. Sí, porque el invento de la imprenta detonó que Lutero entendiera que las indulgencias eran un sacrilegio. La interpretación de la divinidad estaba en lo que cualquier ser humano interpretara de un libro llamado Biblia. Impreso.
El Museo está además la Biblia alemana que Lutero se empeñara en imprimir, adivinen financiados por quiénes. Los suizos.

Esta tierra y su historia se conectan a los cambios más trascendentes que hayamos vivido tal y como es el invento del nuevo medio como fue la imprenta y por ende el libro. La historia de Suiza además se centra en ese invento y sus influencias dan para otro post.
Entonces, es en el Museo que todo me cuadra como nada, no es gratis que Google esté acá. No al menos para mí, y tal como nos contara Jobs, sólo unes los puntos hacia atrás, esos que se unen cuando ya recorriste el camino y te fijas que las decisiones tomadas apadrinan nuestra historia y presente.
Camino a Google pensaba qué hago acá, por qué y para qué vengo.
Para escuchar y aprender. Simple. Porque a diario construyo los puntos que sé se juntarán y tendrán sentido a futuro. El instinto me ha traído a descubrir Zurich, su gente, los tranvías, el tren que sale a todos lados a todas horas, sus estaciones siempre llenas de viajeros de cualquier a cualquier parte.
Estar en Google es como estar en el sueño dorado de cualquier emprendedor. Es todo lo que sabes, gente de todas nacionalidades, aromas a nuevo, instalaciones envidiables, dispensadores de gomitas por doquier, café expreso para leer un libro de la biblioteca gratuita… Espacios para juntarse por todos lados, juegos, billares, ah! claro, laboratorios de usablidad, pasillos, salas para dormir siesta a oscuras acompañado sólo por peces que te miran desde el acuarios, médico, tubo de bomberos para bajar a pisos inferiores, colores y grupos pequeños de gente (no más de 6) en espacios comunes, con pizarras y plumones para que nada se quede en la memoria y todo quede impreso en dibujos de murallas con espacios sin papales, de tipos amables y sonrientes.

Venir a Google es gracias a José Florido y Joaquín Cuenca, ambos de Panoramio, el agregador de fotos que inventaran con Eduardo Manchón y vendieran un buen día del 2007.
José diseña Panoramio y Joaquín además de socio es programador. Gente amable, tranquila y muy enterada que no tiene problemas de abrirse a un emprendedor que les vino a quitar unas horas de sus vidas. Nada de lo que hablamos lo puedo ni debo decir, nadie me lo pidió pero es lo que corresponde ya que vine a que escucharan en qué andamos con AyerViernes y sobre todo a escuchar y aprender de sus importantes opiniones en un entorno que propicia las ideas y estimula en alma.
Escucharlos fue entender que no he perdido el tiempo y mucho mejor que vamos por el camino correcto, no porque queramos ser Google, no, eso se los dejo aquellos que creen que con copiar los muebles serán alguna vez la uña de Google. Estar acá ordena mis ideas, mis ansias y sobre todo mis futuras acciones, que casi como en una novela que ya fue escrita, estoy uniendo hacia el futuro esos puntos que cada día que pasa veo con más nitidez.
Estar con José y Joaquín fueron 6 meses de un Master en emprendimiento, de sabiduría y sobre todo de que las personas importantes son simples, sin opulencias ni estruendos, son chicos de blue-jeans como todos, que alguna vez decidimos cambiar el mundo.
Gracias Joaquín. Gracias José. Gracias Eduardo.

Auto fotógrafo de Google Maps
“He llegado a creer que mucho de los que mis colegas y yo hemos enseñado ha causado real sufrimiento a muchos, ha suprimido la creación de riqueza, desestabilizado la economía mundial y acelerado la desaparición del capitalismo del siglo XX en EEUU que jugó un papel central.
No fuimos estúpidos ni malos. Sin embargo hemos ayudado a producir directivos y profesionales de negocios en los que se desconfía y que son despreciados por la mayoría de la gente en todo el mundo. Es un gran fracaso.” Shoshana Zuboff
Las palabras anteriores son de una reputada profesora retirada del Harvard Business School cuyas declaraciones vienen en la última Businessweek. Dejan perplejo y con un dejo amargo pero a su vez con la clara convicción de que las cosas pueden cambiar positivamente.
Cuando una connotada personalidad académica, del peso de Zuboff dice literalmente “nos equivocamos, hemos formado mounstros” necesariamente mi mente se proyecta en Chile, paladín de hacer las cosas bien, correcto país que ha hecho todo lo que los genios de Chicago y Harvard mediante, nos han dicho hacer.
Somos la copia feliz de todas las teorías modernas de la economía, pero algo anda mal. Santiago es la ciudad con más índice de enfermedades mentales del planeta. Caminar por la capital es exponerse a la agresión permanente, la división social y la evidente soledad de sus habitantes.
Por lo mismo me pregunto, serán capaces algunos connotados profesores de las escuela de Negocios chilenas en decir algo parecido? Son capaces de mirar hacia atrás y dejarnos de triunfalismos ridículos para pensar por un instante qué clase de egresados salen de dichas escuelas?
Cercanos que estudian en dichas escuelas de Negocios me han dicho que comulgan con la idea que la salud de las mujeres es más cara porque llevan consigo un útero reproductor y que no puede toda la sociedad “pagar” dicho mayor costo en la salud de las chilenas. Y decenas de tonteras más livianas como que los diseñadores sólo servimos “pa hacer los monos” o que la desocupación es útil para que los ocupados sepan lo que es el infierno del desempleo.
Son chicos que estudian para ser gerentes de alguna gran empresa donde aplicarán las mismas atrocidades que enseñan en Harvard y que ahora llenan de arrepentimiento a la eximia profesora. Los mismos que deciden que nos deben llamar un domingo desde un call center sureño para ofrecernos un candidato a senador, un crédito o un notebook. Son los mismos los que revientan de malos contenidos los medios de comunicación masivos acogidos por periodistas que buscan al “hombre que mordió un perro”.
Sin embargo la gracia de la sociedad norteamericana es la de darse cuenta dónde estuvo el error. Los gringos, hoy apabullados con su modelo capitalista sin vigilancia alguna del Estado empiezan a pensar y preguntarse, por qué nos pasó ésto?
Nos hemos preguntado alguna vez en Chile, por qué nos han pasado las cosas malas que hemos vivido? Así, desde la fama académica?
El problema siempre es que todo parece bien, todo se ve normal. Por eso es bueno observar el comportamiento en sus cargos de los egresados de dichas escuelas y cruzárlas con la ética. No son acaso esos mismos egresado los que deciden pagarle a los proveedores a 30 o 90 días?
La ética no es algo que se asuma porque se enseñe, tampoco la historia. En Harvard lo creían así, pero se equivocaron. Se equivocan las escuelas de negocios chilenas?