Clerk, Hotel management es un CRM que permite a cualquier hotelero llevar la gestión de su negocio en linea. Es mi nueva startup donde estoy volcando todo lo que sé en Diseño de Experiencia, emprendimientos y comunicaciones.
Como tal Clerk recopila una importante cantidad de datos que a diario se acumulan en las bases de datos de cada uno de los hoteles que usan el servicio. Sin duda alguna, convertir a Clerk en un partner del hotelero es el desafío.
Para que ello ocurra, Clerk debe mostrar las tendencias, evidenciar los datos, cruzarlos, hacer que emerja esa realidad que sólo los diseñadores podemos develar a través de la visualización de los datos. Transformar los datos en comunicación.
Soy un convencido que las “evidencias hermosas” son lo que nos mueve a la hora de adquirir un bien o un servicio. Las hay por mero placer estético y también por la “nueva realidad” que se devela cuando damos imagen a los datos.
Una imagen que va más allá del gráfico o el accesorio; una imagen que sirve para decidir. Así es cuando miras el clima en tu móvil, las acciones transadas, las estadísticas de tu sitio en Analytics o cuando miras los vuelos en una pantalla en el aeropuerto. La comprensión de la realidad se construye a partir de lo que ves a través de los dispositivos digitales, porque dichos dispositivos son lenguaje.
Clerk apunta hacia allá, hacia ser el partner que le muestra al hotelero lo que no puede de otra manera, porque para eso es la internet, la web y el Diseño, para construir esa comunicación con lo abstracto de las cifras, lo evidente de las tendencias y la realidad de lo que nos pasa, en esta ocasión en mi negocio de alojamiento.
Todos los comienzos de año liberamos nuestro reporte de tendencias para el año que se inaugura. Este año, la Fundación Chile nos dio su Patrocinio y en su casa hicimos el evento de lanzamiento.
Para el 2011, el reporte acusa un fuerte incremento del uso de los medios digitales para construir conversación. Hay una demanda de los consumidores a que las marcas vayan más allá del mero logo de Twitter o Facebook en sus sitios web y de una vez por todas eleven la calidad de la relación con sus audiencias.
Siento que lo más relevante del reporte es la lectura que hacemos de las tendencias y cuál es la propuesta de valor que hacemos en AyerViernes: las redes sociales han muerto, que viva el Diseño de Servicios.
Tan temeraria afirmación trae detractores, fundamentalmente desde el mundo de la publicidad porque es ahí donde está entrampado el desarrollo de una mejor comunicación. Nuevamente la publicidad es rechazada por los usuarios que además la encuentran fuera de contexto e irrelevante a la hora de tomar decisiones de compra.
La pregunta del millón es, entonces cuál es la solución? El que las marcas dejen de enviarle mensajes interruptivos a sus audiencias y comiencen a construir relaciones de valor a través de los servicios que esperan sus clientes obtener de ellas. La comprensión que todos los puntos donde toca la marca al cliente deben ser un valor agregado es la real solución y los medios digitales considerados como “medios” y no como “fin” son las herramientas principales a la hora de construir Experiencia.
Sólo a través de servicios solventes, ubicuos, certeros, sorprendentes, amistosos, sociales y hermosos es posible construir esa cercanía que las marcas tanto añoran. Sólo a través de la Experiencia podremos empezar realmente a conectarnos con las audiencias para tener relaciones de largo plazo.
Descarga el reporte desde SoyDigital
Dos veces ha sonado el teléfono en los últimos doce meses en AyerViernes desde la agencia de Comunicación Estratégica Burson & Marsteller para que coticemos a Hidroaysén. Dos veces la respuesta ha sido la misma: NO.
Es complicado ser coherente y defender tus convicciones cuando eres Pyme, Diseñador y de región. Muy complicado porque dejémonos de cosas, todos necesitamos vender y parar la olla, pero a qué precio?
En AyerViernes tenemos la convicción de no meternos en política partidista, religión y marcas que dañen el medio-ambiente.
Por qué? Porque como explica tan bien Peter Merholz, ya la publicidad nos provoca contradicciones, imagínate hacer cosas para gente que busca el lucro destruyendo lo único que tenemos como pueblo; nuestras tierras y conciencias.
Esta vez lo que pretende hacer Hidroyasén es tan nocivo, tan perverso y criminal que no le queda otra que recurrir a su billetera inmensa y crear una estrategia horrorosa que se basa en la comunicación.
La mezcla es sencilla: ex Gerente de TVN + Burson & Marsteller + 180 grados, la agencia de publicidad. Y claro, mucha, muchísima plata.
Y qué resulta de esto?
Te están tratando por todos los medios, si todos, de convencer que Hidroyasén es la única posibilidad que como país tenemos para generar electricidad barata, limpia y eso es una mentira. Lo más increíble es la última encuesta IPSOS demuestra que un 57,8% de los chilenos se oponen a las centrales en la Patagonia.
No basta con que seas fan de “Patagonia sin Represas” eso es un placebo para no hacer nada. Retuitear? Ayuda, pero poco. No haz puesto tu cuerpo ni tu mente en acción.
Qué más puedes hacer? Mucho. Activismo civil.
Tienes más ideas? Ponlas en acción!
Lo que ves arriba es un script que liberó el diario español El País y está preparado para compartir en tiempo real los avances de resultados de la próxima elección en Cataluña.
Para nadie es misterio la crisis que vive la industria de la prensa por la digitalización de la vida y lo que hacen algunos medios es muestra de la capacidad que tienen pocos para entender qué hay que hacer cuando las condiciones del mercado cambian de manera tan dramática: investigación y desarrollo.
Diarios como El Pais o el New York Times captaron tempranamente los nuevos códigos y sus directivos supieron que la capacidad de probar, equivocarse y emprender les regalaba no sólo la posibilidad de subsistencia sino de liderar, ser referentes, admirables y queribles, cosa que provoca un lovemark ya inalcanzable para el resto que no hizo su trabajo (léase prensa chilena).
El Pais hace tiempo que nos deleita con sus emprendimientos como la red de blogs de lectores Eskup, su nítido trabajo en Experiencia de Usuarios para la edición online e innovaciones rápidas como la versión para iPad.
Recuerdo que cenando con Alex Wright, Director de Experiencia de Usuarios e Investigación de Productos del New York Times este me decía que innovar para ellos era parte del ADN de la empresa. Sabían perfectamente que si había una salvación para NYT, ésta provendría desde los emprendimientos digitales y la constante investigación y desarrollo que alimenta la innovación disrruptiva dentro de la misma empresa. Lo digital en el NYT no es el pariente pobre que recibe el 5% de inversión, es “la” manera como buscan sobrevivir.
Ahí están sus trabajos en visualización de datos y su famoso Visualization Lab que montaron con IBM y Many Eyes, bajo la atenta dirección del diseñador Martin Wattenberg. O el Times Reader, las recomendaciones que antes tenía una barra personal a cada lector y ahora se mezcla con los “likes” de Facebook y un largo etc.
Y en Chile? La innovación disrruptiva hizo que nacieran algunos emprendimientos como medios alternativos, pero es todo, las grandes empresas no poseen una clara fuerza de innovación y emprendedora. Sólo tres ejemplos muestran cómo la innovación disrruptiva empieza a provocar dolores de cabeza a los dinosaurios de siempre:
Todos se han preocupado que la Experiencia de Usuarios sea la mejor, porque comprenden esa es “la” manera de construir comunicación efectiva y solvente con sus audiencias. Todas, marcas de gente inquieta y emprendedora que sin duda tienen la mejor opción de liderazgo y credibilidad.
Lanata dice que cumplir 50 lo liberó para decir lo que se le antoja sin explicaciones a nadie, que le importa un carajo lo que digan los demás desde que cumplió medio siglo de vida. Bueno, yo aún no los cumplo pero hace un tiempo me invade un sentimiento similar y creciente; me está empezando a importar un carajo decir cosas políticamente incorrectas.
Siento que al mercado digital chileno le hace falta un poco de sinceridad respecto a casi todo. En un país acostumbrado a los dobles discursos la escena digital chilena está lo suficientemente madura como para que un blogger hable desde su experiencia como consultor en Diseño y ojalá ayude a que futuros colegas identifiquen prácticas inaceptables y derechamente no trabajen para maleducados en ambientes de locura institucionalizada.
Existe la mala afición de pedir coitzaciones, urgentes, siempre que luego de recibidas los ejecutivos no se dignan en responder las llamadas telefónicas, ni correos para decir un simple “no, elegimos otra empresa”. Son ejecutivos que felizmente, no son mis Clientes y que aprendieron a comprar servicios sabiendo que tienen el sartén por el mango. Son pequeños dioses que deciden sin saber muchas veces bien por qué y qué eligen.
El problema que sean reyes en su mundo me importa nada, lo que encuentro indecente e impresentable son las formas. En los negocios, las formas son muy importantes y ser gentil y darse el espacio para dos líneas de correo y responder es parte de la educación mínima que espero de profesionales egresados de las mejores universidades en Chile.
Sabe acaso un ejecutivo, el tiempo y costo que tiene para un consultor o Diseñador levantar una propuesta? En sociedades maduras y educadas las propuestas se pagan. Simple, el que encarga está dispuesto a pagar para que alguien le haga una propuesta ajustada a sus necesidades. Obvio.
Sucede que en la empresa privada y en las instituciones públicas, aún con Chilecompras mediante eso está muy lejos de cumplirse. Qué exijo? lo mínimo: educación. Es mucho pedir que te respondan una propuesta a la que además te llamaron? (no acostumbro ir donde no me llaman)
A la vez, cotizar es un arte. La vieja trampa de cotizar pasado esperando la solicitud de rebaja es indecente. De un tiempo a esta parte un potencial Cliente que no me dá su presupuesto sencillamente no le cotizo. Por qué? Porque dejo claro desde el comienzo que no caeré en el juego de las tres cotizaciones ni mucho menos de la rebaja, como si lo que vendo fuesen manzanas de temporada. Si me llaman es porque saben quien soy y qué pueden esperar de mi trabajo.
Chile es un país que se mueve entre papeles, timbres y firmas. Nada funciona sin la “mosquita” (firma) que acuse que tu eres tu, que no eres otro, que no eres amigo ni del cuidador de perros de uno de los accionistas de la empresa que te contrata, ni que tampoco le debes un mango a nadie o miles de estúpidas formas y cláusulas que sólo tienen cabida en la mente enferma de los abogados de turno.
Hace unos años le envié a mi abogado uno de los contratos que debía firmar con un Banco. Eran tantas las claúsulas escritas en lenguaje legal que mejor pedí asesoría. A la media hora me la devolvió con un “firma, nada de lo que dice es demostrable y si logra alguien demostrar algo es inaplicable”.
Cuál es el problema entonces? La confianza.
En Chile, todas las relaciones comerciales parten de la desconfianza. Se teme siempre que un pinche Diseñador de provincia los perjudique, cuando en un mercado tan pequeño como el nuestro donde con suerte somos 10 consultores en Experiecia de Usuarios, un mal comentario sobre tu trabajo sencillamente te hace un daño irreparable. Una rayón de un Banco te anula!
Hace unas semanas otra institución financiera tuvo la patudez de pedirme mis balances y declaraciones de impuestos, material absolutamente confidencial. La paradoja es que soy yo el que les dá crédito a ellos muchas veces a 90 días para pagar una factura por algo ejecutado y recibido conforme. Si fuera por desconfiar, tengo argumentos suficientes para desconfiar de gran parte de las empresas y sus modelos de pago a proveedores. Todas las empresas, todas trabajan con el crédito que les otorgamos los Consultores y Pymes que les venden servicios y productos.
En Inglaterra se hacen contratos breves con pagos semanales. A nadie se le ocurre pagar una factura más allá de 7 días y si no lo hacen existen oficinas en la comuna, como en Alemania donde uno denuncia la deuda y es el Municipio quien les cobra con una fuerte multa.
Los Contratos son para cuando ya no hay palabras posibles de entendimiento, no para saber si uno tiene seguros de salud al día o si los empleados tengan sus imposiciones pagadas. Los Contratos hoy en Chile son producto de la desconfianza y le descaro en un mercado de creciente locura institucionalizada.